Minatitlán, Ver. (AVC).– El dueño del bar “Jalisquito”, ubicado en Minatitlán, Veracruz, anunció el cierre definitivo de su negocio tras un ataque armado ocurrido el pasado 21 de marzo, donde atropelló y murieron dos personas presuntamente relacionadas con actos de extorsión. En un mensaje difundido en redes sociales, el empresario —identificado como Daniel “N”— relató haber sido víctima de amenazas durante tres meses por parte de personas que exigían pagos semanales conocidos como “cobro de piso”. Aseguró que las exigencias económicas aumentaban y que su negativa a pagar derivó en el atentado. “Tenía tres meses sin enviar un solo peso más de cuota, ya estaba cansado, cada semana querían más y más”, escribió. “Ellos creen que un bar es solo vender y agarrar dinero. No saben que pagamos personal, DJ, luz, agua, productos, artistas, publicidad, mantenimiento… son grandes gastos.” El empresario afirmó que, tras negarse por última vez, uno de los presuntos extorsionadores lo amenazó: “Te voy a ‘pepear’ la camioneta”, y en otra llamada le advirtió: “Guarda mi número, Dani, para cuando me necesites… así como los de la palapa. ¿Así quieres que terminen tus clientes?” Según su relato, el día del ataque, uno de los agresores se dirigió al personal de seguridad del bar con la frase: “Dile a tu patrón que esto pasó por no pagar”. Daniel “N” asegura que, al llegar en su camioneta y ser identificado por los agresores, ambos comenzaron a disparar contra su vehículo. “Todo fue tan rápido… solo logré agacharme. Como pudimos, nos protegimos de las balas. En medio de la confusión y el pánico, el miedo a que se acercaran y nos quitaran la vida, aceleré y perdí el control de la camioneta. Me impacté con los muros de mi negocio, justo cuando ellos se atravesaron en su moto”, narró. Afirmó que no busca protagonismo ni atención mediática. “No pretendo dar la cara, no quiero aplausos ni cámaras… Perdí mi libertad y mi paz, y quizá algún día me alcancen las balas de venganza”. Daniel “N” ofreció disculpas públicas a su equipo de trabajo y anunció el cierre indefinido del bar: “Mi negocio quizá no volverá a existir, pero desde muy profundo de mi corazón, quiero decir que eran ellos o todo mi personal… Si me toca ser juzgado, hagan su trabajo autoridades”. Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado ha iniciado una carpeta de investigación por los hechos, pero no ha confirmado si el empresario enfrenta algún cargo. El caso ha generado reacciones entre la comunidad y empresarios locales que han denunciado extorsiones similares en la región.
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