Regulación de la marihuana: Consumidores en Veracruz piden quitar prejuicios

Por: Verónica Huerta /AVC Noticias
Fotografía: Oscar Martínez / AVC Noticias


2021-03-12
La planta y los efectos de la marihuana han sido estigmatizados durante décadas, se espera que esto cambie con la regulación aprobada en el senado * AVC Noticias entrevistó a tres usuarios, esto opinaron.



Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) La planta y los efectos de la marihuana han sido estigmatizados durante décadas, y con la "Ley general para la regulación del cannabis" se espera que además de despenalizar la portación de 28 gramos, también se acabe el estigma, los prejuicios, la satanización del tema.

Para los consumidores, productores y comercializadores de cannabis en la región de Xalapa, la aprobación de la "Ley general para la regulación del cannabis" en México ha sido “controversial y poco clara” porque permite tener 28 gramos en la casa, pero no queda claro qué ocurrirá con el traslado del producto.

AVC Noticias entrevistó a tres usuarios de la marihuana: Una productora de aceites de cannabis para sanar, Sabina, y los consumidores Fernando y Rafael, quienes contaron que esta ley no da la libertad de producir y consumir el cannabis porque solo regula el gramaje, y si alguien prende un “porrito” en su casa, pero al vecino le molesta, puede denunciar ante la policía.

Los tres dijeron estar de acuerdo en que el gobierno federal regule la producción y venta de la cannabis, pero a su consideración “exageraron” con la ley, porque restringen cantidades y libertad de transportación.

En cambio, el gobierno federal permite y da libre albedrío a los consumidores de alcohol y tabaco, sin regular el número de cajetillas y botellas que compren o consuman, a pesar de que estas dos sustancias
psicoactivas “alteran los estados de conciencia, de ánimo y de pensamiento”.

“Hace menos daño fumarte un porrito, comerte un chocolate con muy poca cantidad de cannabis, que beber alcohol que te friega los riñones, el estómago, pierdes la conciencia, la dignidad, o consumir tabaco que da cáncer”, coincidieron.

Desde su punto de vista, al gobierno de México le falta dar un paso más allá para vanagloriarse y estar a la altura de Uruguay y Canadá, países en los que el uso y consumo de marihuana es legal en actividades lúdicas y medicinales.

“Es controversial la ley, porque regulan la cantidad que debemos tener, pero eso no pasa con los que consumen tabaco, la policía no detienen a los fumadores de tabaco para ver cuántos cigarrillos trae, ni les cuestionan cuántas cajetillas van a comprar”. 

                                 Sabina, el uso medicinal de la marihuana



Sabina se siente orgullosa de haber aprendido a preparar la cannabis en aceites que ayudan a disminuir las molestias de la epilepsia, los males de reumas, dolores musculares y en chocolates y dulces para disminuir el nivel de estrés.

Tiene 26 años de edad, estudios de psicología, y diplomados en medicina tradicional china, mexicana y terapeuta holístico.

El 09 de marzo, Sabina brincó de gusto cuando se enteró que la cámara de diputados federal aprobó la ley que permite portar hasta 28 gramos y 8 plantas por domicilio, esto significaba que México podría convertirse en el tercer país de América en legalizar el consumo lúdico y medicinal de cannabis.

Dice que viene de una familia de curanderas, su bisabuela y su abuela se dedicaron a curar a niños y niñas del “empacho”, “el mal de ojo”, “del susto”, y preparaban hierbas con aguardiente para algún dolor de piernas, y hacer infusiones que daban calma a las personas “nerviosas”.

“Vengo de un linaje de parteras, mujeres dedicadas a curar el cuajo, susto. Yo empecé a hacer aceites para curar de moringa, pero busqué un tratamiento de cannabis para ayudar a una niña con epilepsia, fui a cursos de comida con cannabis y cannabis medicinal, y vimos respuestas favorables porque eliminó las convulsiones de la epilepsia y en pacientes con Parkinson disminuyeron sus movimientos en un 50 por ciento” afirmó.
sabemos hacer la extracción del aceite” relató.

Sabina probó por primera vez la marihuana a los 18 años con sus compañeros de escuela, y guardó el secreto por varios años para evitar estigmas con su familia, pero en su afán de conocer más, leyó y estudió los beneficios de la planta.

Así que en los últimos 4 años de su vida, Sabina se dedicó a conocer las partes de la Cannabis, y ahora es capaz de dar una explicación desde cómo sembrarla, cuidarla en su reproducción, cosecharla, secarla e industrializarla en comestibles para uso lúdico y medicinal.

Ahora sabe que la cannabis hembra es mejor para prepararla en un “Porrito” o sumergirla en aguardiente, que después de unos meses se convierte en un remedio para las reumas.

“Para fumarla y hacer alcohol para reumas debe ser hembra; el cañamo es el macho, es rico en omegas 3, 6 y 9 que sirve para el colesterol, y hacer zapatos, ropa. La hembra trae más cabinoides cómo el THC y CBD que son los principales componentes de la planta”, dijo.

La diferencia es que el CBD es ansiolitico, relajante y el THC es psicoactivo, este último sirve para lúdico, pero no medicinal, agregó Sabina.

Sabina muestra a esta reportera los chocolates que prepara. Explica que cuando los consumes, se tardan dos horas en hacer efecto, la persona puede sentirse relajado, adormecimiento en el cuerpo, el habla se vuelve lento y elevará el nivel de emociones.

“Siempre le digo a mis pacientes que debemos tener un uso responsable, llevar un control del consumo y control de cómo la consumes. Normalmente la usan fumada, con la combustión pega rápido, en 15 minutos estás arriba, high, pacheco y dura de media hora a 40 minutos; y cuando la ingieres en comestibles te dura hasta 8 horas, y el efecto es de acuerdo a la digestión de la persona”, afirmó.

De ojos expresivos y sonrisa grande, Sabina desea aprender más sobre el cannabis con el propósito de ayudar en la salud a menores de edad que padecen epilepsia y adultos mayores con mal de Parkinson.

“Los que curamos con cannabis deseamos que el narco nos deje trabajar, que no nos hagan daño, nosotros nos cuidamos más del narco que de los policías, porque la policía nos daría penalización, pero del narco no sabemos que nos hará” finalizó Sabina.


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Rafael es un veterano que lleva 30 años en el consumo de la marihuana, y en todo este tiempo aprendió a regular la cantidad de “porritos” que combustiona, a no excederse y en conocer modos de transportación, que le ayuden evitar la penalización.

A su consideración la portación de 28 gramos de marihuana no ayuda, porque los consumidores ocupan una mayor cantidad por semana, por mes.

“Los consumidores añejos no nos interesa el rollo de cuánto podamos portar, porque con el tiempo fuimos adquiriendo formas de transportarla, e incluso aprendimos a tener un consumo mínimo para no transportar mucho. Yo, sin dejar de consumir llevo 30 años fumando” explicó.

Rafael tiene 50 años, se compara con otros compañeros y compañeras de su trabajo e incluso con sus primos y primas, quienes acostumbran a consumir alcohol y tabaco, y presentan deterioro en su salud.

“Yo elegí consumir marihuana, dije no al alcohol, al tabaco, y mi salud está mejor, no se valen las comparaciones, pero en comparación con otras personas no padezco de riñones, de pulmones, de gastritis; mi consumo me permite trabajar, interactuar con otras personas, sin sentir que las otras personas me estigmaticen porque fumo, algunas ni cuentan se dan que acabo de consumir o estoy bajo los efectos del psicotrópico”, opina.

El profesor dejó en claro que no podría presumir que el consumo de marihuana le ha beneficiado en su salud, porque padece de dolor de articulaciones en el sistema óseo.

“¿Por qué fumo? Por costumbre, les he dicho a mis amigos y familia que lo hago para no beber alcohol. Además la marihuana te abre espacio en la mente para leer, escribir, te abre otros campos, te permite interactuar con otras personas, no se nota a simple vista que consumiste un cigarrillo y te permite concentrarse, a mi permite estudiar, desempeñarse como maestro” señaló el hombre que prefirió la soltería.

Sin embargo, el profesor hizo hincapie que el consumo de marihuana en jóvenes sin experiencia podría llevarlos a usar otro tipo de “drogas peligrosas, sintéticas” que causan un alto grado de adicción cómo la cocaína, cristal, crack.

“La marihuana calma la ansiedad y esas drogas que consumen los chavos les eleva la ansiedad, no les permite estar relajado, son sintéticas, causan daños en la salud, ahí deben tener cuidado” afirmó.

                                        Marihuana para calmar la ansiedad




Fernando tiene 44 años, es investigador de una universidad en México, consume cannabis en dulces típicos mexicanos, y lo comenzó a hacerlo en el 2010, cuando el nivel de estrés se elevó y su organismo se deterioró.

Previamente, fumaba y consumía alcohol, pero notó que el grado de ansiedad se elevaba, hasta que una persona le recomendó el uso de la marihuana.

“Me parece que es una constante el consumo de marihuana en uso lúdico para personas de mi edad, muchos la consumismo como relajante, conozco mucha gente que la consume para relajarse, es natural, es medicinal, yo me propuse dejar de fumar tabaco, y no quise fumar la marihuana, la prefiero comestible” afirmó.

El investigador dejó en claro que la marihuana es una droga, y aunque se resistía a usarla, accedió porque su trabajo es de 12 a 13 horas diarias.

“Llevo una vida muy estresante y al final del día necesitaba una sustancia que me relajara, que me ayudara con el sueño, no podía dormir, y puedo dar como testimonio que me ayudó a dormir mejor”.

Para Fernando, la marihuana es una ayuda temporal para el estrés, y es responsabilidad de cada adulto usarla. “ No la recomiendo para nadie, menos para los jóvenes que no saben qué quieren hacer”

Al mostrar los dulces elaborados con amaranto, miel y cannabis, el investigador se alegró de que en México quiten la penalización del consumo de la marihuana.

“La ventaja de la ley es que regulariza el consumo. No se está inventando el consumo, el consumo ya existe, sólo se debe hacer con normas y acompañado con convenciones sociales pertinentes. Saltan las dudas sí, pero se espera que los consumidores ya no se tengan que ocultar para el consumo, así como tampoco se ocultan los que consumen tabaco, alcohol” dijo.

Fernando dice que el consumo de marihuana debe darse en una situación de libertad individual, sin que se generen más tabúes, y que la producción esté “libre de sangre, libre de delitos, libre del narcotráfico, que no esté manchada de dinero sucio, ni de gente que comete delitos”.