Xalapa, Ver.- (AVC) La diputada de Morena, Astrid Sánchez Moguel, presentó ante el Congreso de Veracruz la iniciativa denominada “Ley Damián”, que busca reconocer el abandono afectivo como causal para suspender la patria potestad.
La propuesta plantea reformar el artículo 376 del Código Civil de Veracruz para incorporar nuevas causales relacionadas con la negligencia parental, el incumplimiento alimentario y la ausencia emocional de los progenitores.
La iniciativa surgió a partir del caso de Damián, un menor que durante ocho años no ha convivido con su padre, quien pese a ello conserva facultades legales sobre decisiones importantes de su vida.
Su madre, Ixchel Ortiz Vidal, integrante del colectivo Justicia para Madres e Infancias, impulsó la propuesta legislativa tras enfrentar un proceso legal derivado de la ausencia paterna.
¿Qué contempla la “Ley Damián”?
La iniciativa propone adicionar dos fracciones al artículo 376 del Código Civil estatal.
La primera establece la suspensión de la patria potestad por incumplimiento reiterado e injustificado del pago de alimentos, incluso cuando exista una pensión provisional ordenada por un juez.
La segunda incorpora el abandono afectivo y de cuidados cuando el progenitor permanezca ausente por más de dos meses sin causa justificada.
El documento define el abandono afectivo como la falta prolongada y voluntaria de contacto, comunicación y participación en aspectos relacionados con la salud, educación y bienestar de niñas, niños y adolescentes.
Asimismo, señala que el pago de pensión alimenticia no es suficiente para acreditar una crianza responsable cuando existe desinterés emocional y abandono de cuidados.
Buscan proteger a niñas y niños
En la exposición de motivos, la legisladora argumentó que el abandono afectivo constituye una forma de violencia psicológica que puede provocar afectaciones emocionales y dificultades en el desarrollo de las infancias.
También indicó que los derechos de niñas y niños no se limitan a la manutención económica, sino que incluyen el derecho a recibir acompañamiento, afecto y presencia parental responsable.
La reforma pretende armonizar la legislación veracruzana con la Convención sobre los Derechos del Niño y el principio del Interés Superior de la Niñez.