Xalapa, Ver.- (AVC) El derrame de petróleo en el Golfo de México ya afecta 630 kilómetros de litoral, desde la laguna de Tamiahua, en Veracruz, hasta Paraíso, Tabasco, lo que impacta la totalidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, denunciaron comunidades y organizaciones ambientales.
De acuerdo con la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, las afectaciones alcanzan ya 51 sitios con presencia de chapopote, de los cuales 42 están en Veracruz y 9 en Tabasco. Entre los puntos donde se reportó contaminación se encuentran Tamiahua, Tuxpan y Cazones, donde desde el 18 de marzo comenzaron a documentarse nuevos arribos de hidrocarburos.
Las organizaciones advirtieron que, pese a los reportes oficiales sobre avances en la limpieza, la contaminación continúa en playas, flora y fauna, y en varios puntos las labores no han llegado. Según el informe, hay 26 sitios sin ninguna atención, mientras que en otros la limpieza ha sido asumida únicamente por comunidades o de forma parcial con apoyo de autoridades. Además, señalaron que en días recientes volvió a arribar petróleo a playas que ya habían sido intervenidas.
Entre las principales afectaciones se encuentran daños a ecosistemas costeros, manglares y fauna marina. Hasta ahora, se han reportado al menos 7 tortugas marinas, 2 delfines, 2 manatíes y 1 pelícano afectados por hidrocarburos, en su mayoría sin vida. También se alertó por impactos en la Laguna del Ostión y por el riesgo para los 125 arrecifes coralinos y rocosos que forman parte del corredor arrecifal.
El documento también advierte afectaciones directas a las comunidades pesqueras, indígenas y afrodescendientes, que desde hace semanas enfrentan pérdidas económicas por la suspensión de actividades de pesca y por la disminución de servicios turísticos, en vísperas de la temporada vacacional. A esto se suma que brigadistas comunitarios han realizado trabajos de limpieza sin equipo adecuado ni capacitación, lo que también representa un riesgo a la salud por la exposición a compuestos tóxicos presentes en el petróleo.
Frente a este panorama, organizaciones y comunidades hicieron una serie de peticiones urgentes a autoridades y responsables del sector. Exigieron limpieza inmediata y efectiva en toda la zona afectada, no sólo en playas turísticas, sino también en áreas alejadas de poblados, lagunas, manglares y zonas de anidación de tortugas. Asimismo, pidieron equipo de protección para las brigadas, activación de protocolos para el manejo de residuos peligrosos y estudios de riesgo e impacto socioambiental.
También demandaron indemnización real para las comunidades afectadas, transparencia sobre el origen del derrame, sanción a los responsables y la aplicación inmediata de planes de contingencia. Además, solicitaron a la Secretaría de Energía y a la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos suspender actividades de exploración y explotación como medida precautoria, mientras se esclarece la fuente de contaminación.
Las organizaciones advirtieron que, hasta ahora, las autoridades no han aclarado el origen del derrame, por lo que no puede asegurarse que la fuga haya sido contenida. También insistieron en que, independientemente de si la responsabilidad recae en una empresa privada, las instancias federales están obligadas a supervisar, contener, reparar y mitigar los daños ambientales y sociales provocados por esta emergencia.
En el documento se incluye además un mapa de sitios afectados, con el registro de puntos con chapopote, estado de limpieza y reportes de flora y fauna impactadas, lo que refuerza la dimensión regional del problema.