Xalapa, Ver- (AVC) La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) detectó deficiencias en los servicios de salud y falta de personal de seguridad y custodia en los 18 centros penitenciarios evaluados en Veracruz durante 2025. En Poza Rica documentó autogobierno y cobros por extorsión y sobornos, mientras que en otros penales encontró sobrepoblación, hacinamiento y actividades ilícitas.
El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, presentado el 7 de octubre de 2026, otorgó a Veracruz una calificación estatal de 5.38. De los 18 centros supervisados, 14 quedaron por debajo de seis.
Las evaluaciones individuales reportaron sobrepoblación en 11 centros y hacinamiento en 12. Ambos problemas fueron identificados en Amatlán, Chicontepec, Cosamaloapan, Jalacingo, Misantla, Pánuco, Papantla, Poza Rica, Tantoyuca y Pacho Viejo.
Huayacocotla también presentó sobrepoblación. En San Andrés Tuxtla y el Módulo de Prisión Preventiva se detectó hacinamiento.
En Poza Rica, donde la calificación fue de 4.37, la CNDH encontró que personas privadas de la libertad ejercían funciones de autoridad, una práctica que el diagnóstico identifica como autogobierno o cogobierno.
Además de los cobros por extorsión y sobornos, ese penal registró actividades ilícitas, deficiencias en alimentación, atención médica e higiene de las instalaciones. El organismo también señaló falta de capacitación del personal y problemas en la separación entre personas procesadas y sentenciadas.
La presencia de actividades ilícitas fue reportada en otros cinco centros de Veracruz: Amatlán, Cosamaloapan, Tuxpan, Pacho Viejo y Poza Rica, este último incluido entre los seis penales con esa observación.
Tuxpan obtuvo 3.89, la calificación más baja de la entidad. En ese centro se encontraron deficiencias en alimentación y servicios de salud, así como condiciones inadecuadas de higiene y mantenimiento en las áreas de alojamiento, cocina, comedores y área médica.
La supervisión también identificó insuficiencia de programas para prevenir y atender incidentes violentos, falta de capacitación del personal y deficiencias en los procedimientos para imponer sanciones disciplinarias.
En Tuxpan se reportaron, además, carencias en la atención a mujeres y menores que viven con ellas, personas adultas mayores, indígenas, personas con discapacidad, población LGBTTTIQ+ y personas que viven con VIH o sida.
Pacho Viejo recibió una calificación de 5.10. Además de sobrepoblación, hacinamiento y actividades ilícitas, presentó problemas de alimentación, atención médica e higiene de las instalaciones.
En ese penal, la CNDH documentó insuficiencia de actividades deportivas y educativas, deficiente separación entre personas procesadas y sentenciadas y carencias en la atención a personas indígenas, con discapacidad y que viven con VIH o sida.
Chicontepec obtuvo 4.30, la segunda calificación más baja de Veracruz. Sus observaciones incluyeron sobrepoblación, hacinamiento, deficiencias en alimentación y salud, así como condiciones inadecuadas en cocina, comedores, talleres, áreas deportivas y área médica.
Los cuatro centros que alcanzaron seis o más fueron Zongolica, con 6.42; Tantoyuca, con 6.15; Acayucan, con 6.12, y Jalacingo, con 6.00. Sin embargo, los cuatro también presentaron deficiencias en servicios de salud e insuficiencia de personal de seguridad y custodia.
Ningún centro evaluado en Veracruz alcanzó el rango de ocho a diez, el más alto de la escala del diagnóstico.
Durante la presentación de los resultados, la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, llamó a mejorar los servicios de alimentación, garantizar condiciones de estancia digna y combatir la sobrepoblación y el hacinamiento. El organismo también insistió en contratar más personal de seguridad y custodia y contar con especialistas para atender a la población penitenciaria.