Veracruz, Ver.- (AVC) Pesó menos de un kilogramo al nacer y, durante sus primeros días de vida, tuvo que enfrentar dificultades respiratorias, una hemorragia pulmonar y hasta un paro cardiaco. Ahora, el recién nacido evoluciona favorablemente en el Hospital General IMSS Bienestar de Tarimoya, en Veracruz.
Su madre, Irma Berenice, de 19 años, llegó al hospital con trabajo de parto prematuro y ruptura de membranas de varias horas de evolución. Los médicos determinaron realizar una cesárea de urgencia.
Desde sus primeras horas, el bebé necesitó atención especializada. Fue intubado, conectado a ventilación mecánica y recibió surfactante para ayudar al funcionamiento de sus pulmones.
Durante su estancia en Terapia Intensiva Neonatal surgieron nuevas complicaciones: presentó una hemorragia pulmonar y posteriormente un paro cardiaco.
El personal médico logró estabilizarlo y, con tratamiento y vigilancia permanente, comenzó a responder favorablemente.
Hoy, su condición es distinta a la de aquellos primeros días.
Miguel Ulises Cruz Martínez, pediatra neonatólogo de la unidad, explicó que los bebés con este grado de prematurez suelen permanecer hospitalizados durante varias semanas, mientras sus órganos se fortalecen y desarrollan la capacidad de respirar por sí mismos.
En este caso, el recién nacido está próximo a pasar a una modalidad de apoyo respiratorio menos invasiva. Posteriormente podrá continuar su recuperación en el área de Cuidados Intermedios Neonatales.
Para Irma Berenice, la mejoría de su hijo ha significado pasar de días de incertidumbre a una etapa de mayor tranquilidad.
“Tuvimos momentos de mucha preocupación, pero ahora me siento más tranquila al ver que mi hijo está mejorando”, expresó.
La joven también agradeció que su hijo haya recibido la atención médica necesaria sin costo y el acompañamiento del personal durante su hospitalización.
De acuerdo con IMSS Bienestar, el recién nacido continúa bajo vigilancia médica en el Hospital General de Tarimoya y mantiene una evolución favorable