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Ciudad de México.- (AVC) La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el Gobierno de México emitirá un decreto para prohibir la extracción de gas natural mediante fractura hidráulica, conocida como fracking, en la cuenca Tampico-Misantla. La decisión se tomó a partir de las recomendaciones de un comité asesor integrado por 54 científicos y tecnólogos de distintas disciplinas, quienes evaluaron la viabilidad de explotar yacimientos de gas no convencional en el país. La cuenca Tampico-Misantla se extiende principalmente por Veracruz, el sur de Tamaulipas, la Huasteca de San Luis Potosí y la sierra norte de Puebla. Comité considera inviable el fracking en la región El informe de los especialistas concluyó que la extracción no convencional de gas en Tampico-Misantla es inviable por razones demográficas, ambientales y culturales. La investigadora de la UNAM, Leticia Merino Pérez, explicó que se trata de una región densamente poblada, con una alta presencia de comunidades indígenas que mantienen una estrecha relación con el territorio. Además, destacó el valor ecológico de la zona y su ocupación milenaria, factores que incrementan los posibles impactos sociales y ambientales de la fractura hidráulica. México importa 75% del gas natural que consume Durante la presentación del informe, la especialista Alma América Porres Luna informó que México consume 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural. De ese volumen, 75% es importado desde Estados Unidos y 93% del gas adquirido en ese país proviene de yacimientos no convencionales. Ante esta dependencia, el comité científico planteó alternativas para fortalecer la soberanía energética sin utilizar fracking en regiones consideradas vulnerables. Entre las propuestas se encuentra aumentar la generación de energías renovables, que representó 24% en 2024, hasta alcanzar 38% en 2030, mediante la incorporación de 22 mil megavatios de capacidad. También se propuso implementar programas de eficiencia energética en industrias, electrodomésticos y edificios públicos, con el objetivo de reducir el consumo hasta en 500 millones de pies cúbicos diarios. Especialistas proponen aumentar producción convencional Otra de las estrategias consiste en incrementar la producción nacional de gas en yacimientos convencionales ubicados en las regiones de Burgos, Tampico-Misantla, Veracruz y el sureste del país. La proyección presentada por el comité contempla alcanzar una producción de hasta 4 mil 700 millones de pies cúbicos diarios. Los especialistas también recomendaron detener la quema masiva de gas en campos petroleros, principalmente en Veracruz, Tabasco y Tamaulipas. En esas entidades se concentran los 181 quemadores activos registrados en el país, entre ellos los ubicados en el campo Perdiz, en Veracruz. La recuperación de ese gas permitiría destinar un mayor volumen al consumo nacional. Evaluarán fracking en cuencas del norte del país A diferencia de Tampico-Misantla, el comité recomendó continuar con la evaluación técnica, ambiental y económica de los recursos no convencionales en las cuencas Sabinas Burro-Picachos, ubicadas en Coahuila y Nuevo León, así como en Burgos, en el noreste de Tamaulipas. Sin embargo, los científicos establecieron condiciones para cualquier eventual proyecto de explotación. Entre ellas se encuentra la prohibición de utilizar agua superficial o subterránea apta para consumo humano o actividades agrícolas. El director de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, José Antonio Hernández Espíro, señaló que únicamente podría utilizarse agua salada extraída de formaciones geológicas profundas, ubicadas entre mil y mil 500 metros. Además, deberá comprobarse que estos cuerpos de agua salada no estén conectados hidráulicamente con los acuíferos de agua dulce cercanos a la superficie. Los proyectos también tendrían que reciclar al menos 75% del agua de retorno utilizada durante el proceso de fractura hidráulica. Exigirán consultas y transparencia El comité recomendó que cualquier proyecto sea sometido a consultas previas, libres e informadas con las comunidades locales. Asimismo, las empresas deberán hacer públicos los aditivos químicos utilizados y los volúmenes de agua empleados durante las operaciones. Sheinbaum indicó que el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua iniciará la perforación de pozos exploratorios hidrogeológicos para confirmar la existencia y viabilidad de los cuerpos de agua salada profunda. “Si no hay agua salada, pues ya se cierra la posibilidad de hacer cualquier tipo de explotación de gas no convencional”, afirmó la presidenta. El comité de 54 científicos continuará participando en la planeación energética del país y presentará informes públicos cada dos meses sobre el avance de las investigaciones.
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