Xalapa, Ver. (AVC).- La inflación anual en México se ubicó en 3.37 por ciento durante junio de 2026, mientras que, respecto a mayo, los precios disminuyeron en promedio 0.27 por ciento. Pero ¿qué significa esto realmente para una persona que va al supermercado, paga renta o come fuera de casa?
En términos sencillos, la inflación mide cuánto aumentan, en promedio, los precios de los productos y servicios que consumen las familias. Que la inflación sea de 3.37 por ciento no significa que todo haya subido exactamente esa cantidad, sino que algunos productos aumentaron mucho, otros poco y algunos incluso bajaron de precio.
Durante junio, por ejemplo, el jitomate fue uno de los productos que más se abarató, con una caída mensual de 38.98 por ciento. También bajaron el chile poblano, 40.43 por ciento; el chile serrano, 26.88 por ciento, y el huevo, 7.21 por ciento.
En contraste, el aguacate aumentó 24.53 por ciento en un solo mes; la papa y otros tubérculos subieron 9.32 por ciento; la naranja, 9.55 por ciento, y la cebolla, 6.87 por ciento.
Esto explica por qué una familia puede sentir que algunos productos están más baratos, pero otros siguen presionando su presupuesto.
También aumentaron los gastos relacionados con la vivienda. La renta subió 0.34 por ciento en junio y la vivienda propia, 0.31 por ciento. Comer fuera de casa también se encareció: loncherías, fondas, torterías y taquerías aumentaron sus precios 0.38 por ciento en el mes.
Aunque la inflación general anual fue de 3.37 por ciento, algunos servicios subieron por encima de ese nivel. Los servicios educativos registraron un incremento anual de 5.93 por ciento; restaurantes y alojamiento, 6.63 por ciento, y seguros y servicios financieros, 6.74 por ciento.
Veracruz tuvo dos ciudades entre las que registraron mayores reducciones mensuales de precios durante junio. En San Andrés Tuxtla, el Índice Nacional de Precios al Consumidor disminuyó 0.98 por ciento, mientras que en Córdoba bajó 0.70 por ciento.
Estas cifras no significan que todos los productos hayan bajado en esas ciudades ni que el costo de vida haya disminuido en la misma proporción. El indicador representa el movimiento promedio de una canasta de bienes y servicios.
Otro dato relevante es que las frutas y verduras, en conjunto, bajaron 8.99 por ciento durante junio, lo que ayudó a reducir la inflación mensual nacional. Sin embargo, los alimentos procesados, bebidas y tabaco acumularon un incremento anual de 5.08 por ciento.
En otras palabras, la inflación se moderó, pero el efecto en cada hogar depende de qué productos consume, cuánto destina a renta, alimentación, transporte, educación y otros servicios.
El INEGI calcula la inflación mediante el seguimiento de alrededor de 123 mil artículos y servicios agrupados en 292 categorías de consumo, con precios recabados en 55 áreas geográficas de las 32 entidades del país.
De acuerdo con el organismo, en junio de 2025 la inflación anual era de 4.32 por ciento, por lo que el dato de 3.37 por ciento registrado un año después representa una desaceleración en el ritmo al que aumentan los precios. Esto no significa que los precios hayan regresado a niveles anteriores, sino que, en promedio, están subiendo más lentamente.