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Domingo 23 de abril de 2017
…y para los jueces, ¿qué es un dedo?

Actualizado: 2017-04-04
La Fiesta del Té



…y para los jueces, ¿qué es un dedo?


La violación es un acto de violencia, para controlar a una víctima, no por placer sexual, sino por poder, por tener el control de otra persona. En esto coinciden especialistas de diferentes países, porque en realidad es eso.


Muchas veces la violación no busca el placer sexual del agresor, sino la dominación de la víctima, el “quiebre” de la persona, desde lo más hondo, no por nada hemos crecido en una cultura donde el sexo es tabú, el placer sexual es pecaminoso y la sexualidad debe ser tratada en privado.


Entonces la violación trastoca lo más profundo, no sólo físicamente, sino lo afectivo, lo emocional, lo personal y muchas veces la salud sexual.


No por nada, una de las formas de tortura en contra de mujeres es justamente esa, la tortura sexual, se introducen dedos, el pene y otros objetos en la vagina, en el ano, en la boca y se hacen tocamientos o lesiones en genitales, senos y otras partes del cuerpo, insisto, no por placer del victimario, sino para “quebrar” a la víctima.


De acuerdo con Javier Parga, de la Casa Protegida Julia de Burgos, en Puerto Rico, un albergue para mujeres víctimas de la violencia lo reconoce así, al igual que otros especialistas, quienes han definido esta situación.


Hace algunos años, cuando se creó y aprobó la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Veracruz, y un año después se aprobó la modificación al Código Penal del Estado se tomó en cuenta esta situación.


Este Código Penal en Veracruz contempló en su artículo 184 que “A quien por medio de la violencia física o moral tenga cópula con una persona, se le impondrán de seis a veinte años de prisión y multa de hasta cuatrocientos días de salario. Se entiende por cópula la introducción del pene en el cuerpo de la víctima, por vía vaginal, anal u oral”, sin embargo también en este artículo se contempla un segundo párrafo:


“También se considera que comete el delito de violación quien, por medio de la fuerza física o moral, introduzca por vía vaginal o anal cualquier objeto o parte del cuerpo distinto al pene, sin importar el sexo de la víctima”.


Un dedo es parte del cuerpo ¿o no? ¿haber sido subida contra la voluntad y estar rodeada de cuatro sujetos en un vehículo en movimiento no es usar la fuerza? ¿y haber sido alcoholizada, sin la posibilidad de oponer resistencia, no es usar la fuerza?


Pero además, el grabar el acto de una violación ejercida por un sujeto, que sin remordimiento alguno, mira a la cámara al final de la agresión y sonríe, para posteriormente distribuir el video junto con sus amigos ¿no es una agravante a la violación?.


Este tipo de cuestiones que les cuento, están contempladas en nuestro Código Penal, lo dicen las reformas aprobadas por el Congreso, Publicadas en la Gaceta Oficial del Estado y por lo tanto se encuentran vigentes desde hace por lo menos siete años.


¿Cómo es posible entonces que un juez federal, o dos, no vean esto, no lo entiendan? Se supone que la impartición de justicia debe seguir diversos principios enfocados en defender a quienes han sido víctimas de delitos, pero además deben tener una perspectiva victimal y sobre todo perspectiva de género ¿cómo dos impartidores de justicia no pueden ver esto que les cuento, si una persona que no es experta en derecho lo puede ver?


Es ahí donde las ciudadanas nos preguntamos, ¿cuáles son las garantías que tenemos de que una agresión de este tipo, ya sea por placer sexual, por control, por poder o por lo que sea, se va a castigar?


Apenas ha pasado una semana desde que se dieron casi de manera simultánea los fallos en los casos de Daphne y de Karina, los padres de ambas han tenido que recurrir a lo que tienen a la mano para que la Fiscalía se inconforme por esto, estas dos familias han hablado de inconformarse legalmente por estas resoluciones.


Sin embargo no es el caso.


La presión mediática es la que ha hecho que al menos en el caso del juez Anuar González el Consejo de la Judicatura Federal tomara cartas en el asunto y suspendiera al juez, pero no ha habido avances respecto de suspender ese fallo que emitió.


La fiscalía se inconformó, pero tampoco hay la certeza de que esa inconformidad haya sido porque verdaderamente entendieran la gravedad de la situación en que dejan no solo a estas dos jóvenes, sino a todas aquellas mujeres y niñas que en algún momento sean víctimas de violación.


Esto obliga a preguntar ¿cuál es el concepto que la Fiscalía y las y los jueces tienen de la justicia con perspectiva de género?


Ante las evidencias que se muestran en la manera en que se han estado manejando estos dos amparos, todo parece indicar que su concepto es nulo o por lo menos equivocado.


Siendo así, ¿qué expectativas hay?, ¿cómo le vamos a decir ahora a las víctimas de la violencia sexual que vayan y denuncien?.


Quedan horas para que haya una respuesta a las inconformidades presentadas en ambos casos, sólo queda esperar que estos nuevos recursos estén en manos de jueces o juezas competentes, con perspectiva de género y víctimal, que entiendan que introducir un dedo en la vagina de una menor de edad sin consentimiento o que video grabar la violación de una chica, para luego exhibirla en internet son delitos graves, que merecen castigo y sean un ejemplo de justicia para otros agresores.


Aquí tod@s estamos loc@s


@brisaencontacto y columnalafiestadelte@gmail.com

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